El petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó un 0.19 % este jueves, hasta los 96.14 dólares el barril, mientras Estados Unidos, Israel e Irán tratan de rebajar el riesgo sobre las instalaciones energéticas con amenazas de atacar en el caso de recibir un golpe del contrario.
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Al término de la sesión, los contratos de futuros para el mes de abril restaron 0.18 dólares al cierre del día anterior.
Pese a que al toque de la campana la bajada era moderada, el precio del petróleo, que por momentos sobrepasó los 100 dólares durante la jornada, retrocedió hasta los 93 dólares el barril en las operaciones posteriores al cierre.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó en un mensaje en X que Israel “no llevará a cabo ataques” contra el yacimiento de Pars Sur “a menos que Irán decida imprudentemente atacar a un país totalmente inocente”, cuando entonces EE.UU. “volará masivamente la totalidad del yacimiento de gas de Pars Sur con una fuerza y un poder que Irán nunca ha visto ni presenciado antes”.
El mensaje del mandatario estadounidense se produjo después de que Israel atacara instalaciones gasísticas que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Catar.
El Ejército iraní prometió que no iba a quedar impune, y poco después lanzó ataques este miércoles a Emiratos Árabes Unidos y Catar, que han provocado un incendio en la instalación de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado del país, y en un depósito de combustible para aviones en Riad.
Irán advirtió este jueves de que la respuesta dada hasta la fecha utilizó solo “una fracción” de su capacidad y avanzó que en caso de que haya otros no habrá “contención” en su represalia.
Los ataques contra instalaciones energéticas preocupan al mercado ante el miedo de que una escalada del conflicto se traduzca en el desabastecimiento de materias primas.
Por su parte, el Gobierno de EE.UU. avanzó que está estudiando medidas para contener la escalada del precio del crudo, entre ellas desbloquear crudo iraní y usar sus propias reservas.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, afirmó que están considerando “retirar las sanciones al petróleo iraní”, que ya se encuentra en tránsito marítimo -una cifra que estima en unos 140 millones de barriles- para inyectar oferta de forma inmediata al mercado global.
El anuncio de Bessent se produce justo un día después de que Trump suspendiera temporalmente la ley de transporte marítimo, que exige que el transporte marítimo entre puertos estadounidenses se realice en barcos construidos, propiedad y tripulados por estadounidenses.









