La Habana, Cuba. El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) celebró la conferencia de prensa en la Sala Héctor García Mesa, conducida por Yanin Martínez, vicepresidenta del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), actualizó a la prensa sobre los principales acontecimientos que definen el presente y el futuro inmediato del cine cubano. 

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Acompañada por Lázaro Alderete, especialista en programación, y mediante una videollamada en vivo con Alexis Triana, presidente del ICAIC, quien se encuentra en México, la comparecencia dejó claras varias certezas: la agenda cinematográfica no se detiene, se transforma; el cine cubano sigue cosechando reconocimientos y la colaboración internacional se fortalece.

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Uno de los anuncios centrales estuvo a cargo de Lázaro Alderete, quien detalló la programación especial que ocupará las pantallas cubanas durante todo febrero. Bajo el título “Todo sobre el amor”, el ciclo incluirá una selección de producciones nacionales y extranjeras que exploran las múltiples dimensiones del afecto, el deseo y los vínculos humanos.

“No se trata solo de una programación para La Habana. Estamos trabajando para que este ciclo llegue a todas las provincias, con una curaduría que dialoga tanto con nuestros clásicos como con el mejor cine internacional contemporáneo”, explicó Alderete.

La iniciativa forma parte de una reorganización estructural de la exhibición en el país, que busca optimizar recursos sin renunciar a la diversidad y calidad de la oferta cinematográfica, en un contexto de contingencia energética.

Desde México  el cine cubano cruza fronteras y fue uno de los momentos más dinámicos del encuentro se contó con la  intervención en vivo, vía videollamada, del presidente del ICAIC, Alexis Triana, quien se encuentra en México como parte de una delegación cultural.
Triana calificó como “altamente productiva” la gira que ha incluido la proyección de un ciclo de cine cubano contemporáneo en salas de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
“Hemos encontrado una audiencia mexicana muy receptiva, crítica y emocionalmente conectada con nuestras historias. Más allá de la exhibición, estamos gestando nuevos proyectos de coproducción y formación que anunciaremos en las próximas semanas”, adelantó el presidente.


El diálogo con realizadores, distribuidores y fondos de inversión culturales mexicanos abre una ventana estratégica para la internacionalización del cine cubano en un momento de reconfiguración de la industria audiovisual latinoamericana.

Ante la inquietud periodística sobre el estado de los festivales y eventos emblemáticos del calendario cinematográfico cubano, Yanin Martínez fue categórica: “No se suspenden, se reinventan”.

La vicepresidenta confirmó que el encuentro “Por primera vez en Holguín” y el Festival de Documentales Santiago Álvarez mantienen su espíritu y convocatoria, aunque sus formatos y fechas podrán experimentar ajustes creativos que respondan a las condiciones actuales.

En cuanto a la muestra de cine ruso, inicialmente prevista en el marco de la Feria Internacional del Libro de La Habana, Martínez informó que se pospone como consecuencia directa del aplazamiento de la propia Feria, decisión adoptada por el Ministerio de Cultura.


“La colaboración con la cinematografía rusa es sólida y de larga data. La muestra se realizará en cuanto las condiciones lo permitan, con toda la calidad que el público cubano merece”, aseguró.

La noticia que generó mayor entusiasmo entre los presentes fue el anuncio oficial de las seis obras cinematográficas cubanas preseleccionadas a la XII edición de los Premios Platino, que se entregarán en 2026.La preselección múltiple coloca a Cuba entre los países con mayor representación en la etapa inicial de estos premios, considerados los más relevantes del ámbito iberoamericano. Las obras competirán por un lugar en las candidaturas definitivas, cuyo anuncio se espera para mediados de año.


La Sala Héctor García Mesa, corazón documental del ICAIC, volvió a ser escenario de un diálogo franco entre la institución y los periodistas culturales. Preguntas sobre el acceso a materiales de archivo, la situación del soporte fílmico frente al digital, y la política de conservación patrimonial encontraron respuestas que, sin ocultar las dificultades, apostaron por la transparencia y la proyección.Yanin Martínez concluyó que el cine cubano no es un lujo, es una necesidad y las necesidades, cuando son verdaderas, encuentran caminos. Eso estamos haciendo: encontrar caminos”.

Fuente: Ivet Ocaña GéCubacine, ICAIC.