Desde Cuba, Maduro anuncia relanzamiento de Petrocaribe

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La Habana. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel, su homólogo venezolano Nicolás Maduro y otros altos funcionarios de países con gobiernos de izquierda se reunieron el sábado para relanzar un foro de cooperación regional, incluido un programa de apoyo energético con petróleo auspiciado por Caracas.

“Desde Venezuela nos comprometemos con todo nuestro amor, con toda la disposición, con todas las ganas de hacer, para relanzar con fuerza en primer lugar Petrocaribe”, dijo Maduro durante la apertura de la Cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América–Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).

Según el mandatario, Petrocaribe estaría en “total funcionamiento en el primer semestre del año 2020”, a la par que se sumaría una reactivación de otros programas económicos como el Banco del ALBA para financiar proyectos del grupo, así como sociales como la Operación Milagro que operó de la vista gratuitamente a unos siete millones de latinoamericanos de sectores pobres y podría llegar a los 10 millones.

“Tenemos mucho que demostrar”, expresó Maduro. “Que desde el ALBA sí se puede”.

Petrocaribe es un acuerdo de cooperación energética creado por Venezuela en 2005 bajo la coordinación del ALBA-TCP y que suministra crudo e infraestructura a precios bajos o con créditos blando a las naciones pobres del Caribe; y que para el caso de Cuba fue vital en estos años para su economía dependiente del combustible del extranjero y sometida a las sanciones de Estados Unidos que busca asfixiar su economía.

Maduro no ofreció detalles sobre el plan para la iniciativa energética, tras años de una paulatina disminución de entrega en la cantidad de petróleo a Cuba.

Los intentos relanzar ahora el ALBA-TCP se producen en el contexto de una turbulenta situación regional, en medio de movilizaciones de movimientos sociales en países como Chile, Colombia y Ecuador; así como la salida del gobierno mediante presiones de grupos de derecha del expresidente boliviano Evo Morales, precisamente uno de los impulsores de este foro.

Además, tanto Venezuela como la propia Cuba enfrentan una política de hostilidad por parte de Washington, que incluso comenzó a perseguir a las navieras que se atrevieran a llevar combustible al país caribeño.

Entre los invitados a la Cumbre del ALBA-TCP del sábado figuran también el mandatario nicaragüense Daniel Ortega y el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, así como el recientemente electo premier de Dominica, Roosevelt Skerrit.

“Debemos enfatizar al ALBA-TCP como plataforma de coordinación política en defensa de la independencia, la paz y la integración desde la solidaridad y la cooperación”, dijo Díaz-Canel.

Creada bajo el influjo de los excomandantes Fidel Castro y Hugo Chávez en 2004, el grupo enfrentó sistemáticamente en esta década y media las políticas de Estados Unidos para la región y logró desactivar el plan de Washington de firmar un Tratado de Libre Comercio de las Américas.

Hasta el mes pasado formaba parte de la alianza Bolivia, pero el nuevo gobierno anunció su retiro, tal como lo hizo anteriormente Ecuador tras la asunción del presidente Lenin Moreno.

Son miembros del foro Antigua y Barbuda, Cuba, Dominica, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Venezuela.

Durante la clausura del foro las delegaciones firmaron una declaración en la que fijaron su postura sobre los asuntos regionales, desde la denuncia de la política de Washington contra Cuba, Venezuela y Nicaragua; hasta la defensa de Morales calificando la situación en Bolivia de golpe de Estado.