La República Dominicana ha establecido que los ciudadanos venezolanos deberán disponer del visado correspondiente para el ingreso al país, a partir de este 16 de diciembre.

Se trata de una medida de control migratorio a la que tiene todo derecho el país, como cualquier otra nación.

La medida responde, además, a la necesidad de detener el creciente flujo de inmigrantes venezolanos como se percibe con toda claridad en cada zona y sector productivo del país.

Conocemos lamentamos  la gravísima situación económica, política y social que afecta al noble pueblo venezolano, causa de una verdadera estampida de ciudadanos de esa progresista nación hacia otros destinos en busca de mejores condiciones.

Estamos plenamente conscientes de la solidaridad que ha imperado históricamente en el pueblo de Venezuela a favor de naciones como la nuestra en difíciles circunstancias políticas.

Sin embargo, la situación de la República Dominicana, severa y peligrosamente afectada por la incursión masiva de ciudadanos haitianos, nos dejan sin espacio para otras considerables  incursiones migratorias a nuestro muy limitado territorio y de una  economía con conocidos riesgos.

De ahí que desde aquí aboguemos porque nuestras autoridades consideren otorgar un plazo mayor para la entrada en vigencia de la disposición que afecta a miles de ciudadanos venezolanos.

Pero de igual manera nuestro aliento para el gobierno por la responsable  decisión  dirigida a preservar el territorio, sin menoscabo del respeto a la dignidad y derechos humanos de los inmigrantes de cualquier nación.