Por Mark Sheldon  @m_sheldon

GOODYEAR, Arizona — Conocido como “El Castigador”, Arístides Aquino tendrá muchas interrogantes que despejar en el 2020.

¿Podrá el dominicano conservar su rol de jardinero derecho titular en los Rojos tras las firmas de Nick Castellanos y Shogo Akiyama? A Aquino le quedan opciones de liga menor, lo cual no lo ayuda en ese sentido.

“Físicamente, me siento muy bien ahora mismo”, expresó Aquino. “Siento que puedo mantenerme así cuando empiece la temporada”.

También está por verse si, a la larga, Aquino resulta ser el bateador que conectó jonrones a un paso prodigioso en agosto o el que los lanzadores aparentemente lograron descifrar en septiembre.

Tras ser ascendido desde Triple-A Louisville el 1ro de agosto, Aquino bateó .320 con 14 jonrones y un OPS de 1.160 en su primer mes en Grandes Ligas. Pero bajó a tierra en septiembre, al batear .196 con cinco cuadrangulares y OPS de .619.

“Todos los equipos hicieron ajustes a lo que es mi swing”, dijo Aquino. “Creo que simplemente tengo que aprender a ser consistente y mantener esa consistencia todo el año”.

Aquino, quien cumplirá 26 años de edad el 22 de abril, hizo pagar a los lanzadores que le tiraron pitcheos en la zona de strikes el año pasado. Pero cuando se salió de la zona, especialmente tratándose de lanzamientos rompientes, le fue mal. Según Statcast, Aquino falló el 38% de las veces con lanzamientos rompientes fuera de la zona de strike. La mayoría fueron pitcheos bajos y afuera.

“Creo que estaban más enfocados en no dejar que él los venciera. Creo que le lanzaron de manera más agresiva”, señaló el manager de los Rojos, David Bell. “Siempre estás tratando de lanzar de manera agresiva y retirar a los bateadores. Creo que estaban tratando de exponer cualquier debilidad. La mayoría de los bateadores van a tener una debilidad – alto y adentro y lanzamientos rompientes bajos y afuera. Hasta que alguien demuestre que va a hacer mucho daño, lo retas, porque no quieres darle nada gratis”.

Aquino se convirtió en el jugador de Grandes Ligas que menos visitas al plato (122) ha necesitado para llegar a 15 jonrones y fijó otro récord al llegar a 14 cuadrangulares en apenas 28 juegos.

El 8 de agosto ante Cole Hamels de los Cachorros, Aquino dio un jonrón que salió del bate a 118.3 millas por hora, según Statcast. Con dicho batazo, quedó empatado con su compatriota, el receptor de los Yankees Gary Sánchez, por el jonrón más duro del 2019.

A medida que los lanzadores se enfocaron en lanzar a las esquinas contra Aquino, los ponches comenzaron a sumarse. El oriundo de Santo Domingo se ponchó en 22.6% de sus turnos al bate en agosto. Dicho índice empeoró a 30.9% en septiembre.

No obstante, Bell considera que Aquino aprendió de su mes de baja producción.

“Casi se puede decir que estoy más agradecido por la experiencia que tuvo en septiembre que la que tuvo cuando estaba bateando todos esos jonrones un mes atrás”, dijo Bell. “Estoy muy impresionado con él como persona, su madurez, su inteligencia, su habilidad para haber ajustes en plena competencia, en realidad. Lo demostró el año pasado. Considero que se asemeja más al juego que vimos en agosto cuando estaba encendido.

“Manejó [septiembre] exactamente como estaba supuesto a manejarlo. No estaba teniendo éxito, pero no aflojó, siguió jugando, siguió corriendo bien las bases y siendo buen jardinero. Eso me demostró una gran confianza interna”.