Melbourne.- Carlos Alcaraz aseguró este martes que llegar a las semifinales en el Abierto de Australia no supuso una liberación emocional, pese a la atención mediática generada tras la decisión de separarse de su entrenador, Juan Carlos Ferrero, y subrayó que el equipo se mantuvo firme en el camino elegido.
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“La verdad es que no, hemos aprendido a intentar no escuchar, intentar seguir el camino que creemos correcto y apostar por lo que hacemos, y eso es lo que hemos hecho”, explicó el tenista español, quien remarcó que tenían “muy claro el camino” que querían “seguir”.
Alcaraz afirmó que, incluso si el resultado no hubiera sido favorable, no lo habría considerado un fracaso, y destacó su satisfacción por el rendimiento mostrado en el torneo. “Estoy muy contento con ello, pero no me he quitado una presión de encima porque estaba jugando para mí, para mi familia”, añadió.
El murciano también valoró positivamente el nivel mostrado durante la competición y aseguró sentirse orgulloso de ver reflejado en pista el trabajo realizado. “He estado trabajando mucho la concentración y el enfoque, ha sido uno de los principales objetivos. He intentado aplicarlo en cada entrenamiento, punto tras punto”, señaló.
Asimismo, destacó la progresión de su rendimiento en este inicio de temporada. “Es mi primer torneo oficial del año. Al principio quieres jugar a tu mejor nivel, pero es imposible; necesitas entrar en ritmo de competición. Mi equipo me dijo que siguiera empujando, que el nivel iba a llegar, y estoy contento de ver dónde estoy ahora”, explicó.
Sobre su próximo rival en semifinales, el alemán Alexander Zverev, tercero del ránking ATP, Alcaraz destacó el alto nivel físico y competitivo del tercer cabeza de serie.
“Está jugando a un nivel altísimo y va a ser una batalla dura”, afirmó. “Si quiere ganarme, va a tener que sudar mucho”, concluyó.









