Por José Francisco Peña Guaba

El día 5 de octubre del 2019, día de mi cumpleaños, un día antes de la fecha fijada para la celebración de las primarias abiertas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), estábamos en FUNGLODE, junto a Leonel y varios equipos de trabajo. Ya habíamos recibido avisos creíbles de fraude.

La persistente e injustificada negativa de la Junta Central Electoral (JCE), que sin razones valederas se negaba a aceptar la verificación del 50% de los votos, sorprendía hasta a observadores internacionales del proceso y tornaba verosímiles las denuncias de fraude que habíamos recibido.

Todos los que participamos en la reunión de ese sabíamos que las cosas no estaban bien, que el fantasma del fraude había vuelto a aparecer y que el Gobierno haría una de las suyas. Quien esto escribe se lo había dicho a Leonel.

Cuando iba de salida. Ya en la tarde, se me acercó Omar, el hijo de mi amigo candidato y me pregunta: Peña Guaba, ¿qué tú crees que pasará mañana? Pensé un poco la respuesta, tal vez para no desestimularlo pero, cómo es mi forma de actuar en la política, le respondí que “tu Papá tiene los votos y el ritmo de ganar, pero le harán fraude y terminarán ganando ellos con 25 o 30 mil votos”. De inmediato ripostó “¿usted cree?”, a lo que asentí de inmediato. Al despedirme lo vi contrariado.

Entendí que la cúpula palaciega no nos dejaría ganar. Razones e informaciones me lo confirmaban, pero acostumbrado por otras épocas a ver esto con naturalidad, pensé en las consecuencias. Me dije a mi mismo que “la pelota pica y se extiende”, a sabiendas que los días de Leonel estaban contados en el PLD, que él no aceptaría un candidato ilegítimo, producto de un timo de tal envergadura. La división del invencible PLD estaba a la puerta de la esquina y ya nada podía frenarla.

Desde hacía meses veníamos articulando una opción independiente desde la plataforma de concertación “Juntos Podemos”, en el entendido de que se había presentado una oportunidad mayor para la oposición si unificábamos posiciones en el nivel municipal, primero y en el de senadores y diputados, después.

Así lo hicimos. Con los inconvenientes resultantes de las primarias y de que la mayoría de los cargos electivos habían sido escogidos en eventos internos de ese tipo, tratamos de buscar solución para acomodar los candidatos. Logramos un acuerdo municipal muy limitado pero que, al menos, permitió las coaliciones y la unificación política sectoriales, resultando que el Partido Revolucionario Moderno ganó 41 posiciones y la alianza de la Fuerza del Pueblo, otras 13, correspondientes a diversos representantes municipales.

Este acuerdo municipal se ejecutó primero que el acuerdo congresual debido a que las elecciones iban a celebrarse en febrero, aunque terminaron realizándose en marzo por la suspensión del evento originalmente pautado. Sin embargo, nuestra coalición venía precedida de un pacto en el nivel senatorial, firmado el 14 de noviembre en un acto celebrado en un hotel de la ciudad, pacto que bautizamos como “Acuerdo Electoral por un Senado Plural”.

Ver allí a 12 organizaciones políticas, de diferentes litorales, estampando con su firma dicho acuerdo, demostró que si se puede, que podemos dejar de lado nuestras diferencias y que podemos comprometernos, como lo hicimos, a sacar adelante 24 candidaturas a senadores.

Ese acuerdo fue rubricado por los partidos PRM, PTD-LFP, PRSC, PUN, PQDC, FNP, PHD, FRENTE AMPLIO, APD, DXC y el BIS. Luego de la firma este acuerdo se sumaron al pacto los partidos PRSD, PAIS POSIBLE y PDI; en el caso del PRM, logró un acuerdo parcial con ALPAIS.

Entre los meses de enero y marzo concretizamos legalmente ese pacto, que fue refrendado por las resoluciones aprobatorias de la JCE, convirtiendo en realidad la plataforma Juntos Podemos.

Aunque posteriormente no pudimos cerrar el acuerdo en dos provincias, que son Espaillat y Pedernales, las demás 22 se mantuvieron. Por el PRM, los candidatos a las senadurías de:

Peravia, donde llevamos en común al ex- diputado del PLD Milciades Franjul Soto, diputado por el PLD y actual candidato;

Azua, con la actual diputada Dra. Lía de Díaz Filpo, esposa del 3 veces ex senador de esa provincia;

Bahoruco, donde la candidata es la ex senadora Melania Salvador, destacadísima operadora política de la zona y ex senadora que busca la misma posición;

Asimismo, concurrimos en alianza con el PRM las senadurías de Elías Piña con Johnson Encarnación Díaz, uno de los mejores neurocirujanos del país;

En Hato Mayor, se postula como Senador Cristóbal Venerado Castillo Liriano, actual diputado, nativo de la provincia, exjuez de sólida trayectoria en defensa de su provincia;

En el Seibo, Santiago José Zorrilla, actual senador y candidato a la misma posición;

Monseñor Nouel, Héctor Acosta, reconocido (El Torito) artista que tiene uno de los niveles de aceptación popular más altos de todos los candidatos a senadores;

En María Trinidad Sánchez, Alexis Victoria Yeb, reconocido empresario del Nordeste;

En Puerto Plata, Ginnette Altagracia Bournigal, experimentada dirigente de la demarcación y con sólido apoyo popular exsenadora y diputada actual de la provincia;

En Sánchez Ramírez, Ricardo de los Santos Polanco, diputado actual;
En Duarte, Franklin Romero, diputado actual;

En Valverde se postula Martín Edilberto Nolasco Vargas, empresario agrícola.
Candidatos a senadores que concurren por el partido la Fuerza del Pueblo:

En Santiago Rodríguez, Antonio Marte, líder del sector transporte;

San Cristóbal llevamos como senador al Lic. Franklyn Rodríguez, expresidente de la Juventud del PLD y ex ministro de la LFP;

Barahona, donde la candidata a senadora es la actual diputada Noris Medina;

Independencia, provincia donde logramos una compactación mayor porque ahí vamos con el mismo candidato a senador que lo es Emil Vólquez, por la LFP, llevando también los mismos diputados. El candidato común a la diputación es Dagoberto Rodríguez Adames, médico de sólida reputación, excandidato a senador y uno de los políticos más exitosos de su demarcación;

En Hermanas Mirabal se postula el Dr. Bautista Rojas Gómez, exsecretario de Estado de Salud Pública y de Medio Ambiente y Recursos Naturales y ex senador provincial;

En Dajabón, David Sosa, destacado empresario que se ha posicionado como el favorito de los candidatos a la senaduría de su provincia.

Los candidatos a senadores que concurren en nuestras alianzas, presentados por el PRSC, son:

En La Altagracia, Virgilio Cedano Cedano, prestigioso médico de la provincia cuya candidatura ha generado grandes expectativas por su exitosa carrera profesional, empresarial y política, pero sobre todo por el peso moral que tiene en la provincia La Altagracia;

La Vega, Ramón Rogelio Genao, Secretario General del PRSC, ex diputado por su provincia;

El Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS) lleva en la alianza como senador de Ocoa, al empresario agrícola José Antonio Casado;

En Santiago, Eduardo Estrella, propuesto en la alianza por el Partido Dominicanos por el Cambio, ex candidato presidencial del PRSC, ex senador de Santiago, que ha recibido extraordinarias muestras de respaldo.

Estamos seguros de que los 22 candidatos a senadores propuestos por las coaliciones de la Fuerza del Pueblo y del Partido Revolucionario moderno, siendo avalados tanto por Leonel Fernández como por Luis Abinader, y que concurren en sólidas alianzas en sus demarcaciones, tienen las mejores probabilidades de éxito, por el apoyo combinado de ambos bloques de partidos.

Los senadores de la coalición se encuentran en permanente desarrollo de estrategias de inserción social en sus comunidades, esperándose destacada participación electoral de todos ellos, en razón del apoyo decidido y conjunto de todas las organizaciones proponentes.

Si bien subsisten importantes diferencias y enfoques sobre las soluciones apropiadas a los graves problemas que enfrenta la nación, esta coalición demuestra que es posible arribar a consensos políticos para la defensa de los intereses de la sociedad.

La unificación de la oposición con miras a la participación tanto municipal como congresual es un reflejo de la necesidad de garantizar la renovación en la composición de los poderes públicos de elección popular, finiquitando el monopolio representativo de un solo partido.