José Rafael Sosa
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SANTO DOMINGO. La programación del VI Festival Fine Arts Hecho en RD 2026 revela una tendencia clara hacia un cine dominicano más autoral, menos dependiente de la comedia comercial tradicional y más inclinado al drama psicológico, la memoria histórica y las búsquedas estéticas. El Festival inicia este miércoles 27 con ¿Qué más puedes hacerme? (Félix Germán) y concluye el 3 de junio.
La cartelera en https://www.festivaldecinefinearts.com/. El evento es desarrollado por Caribbean Cinemas, con el auspicio de Altice, empresa de telecomunicaciones que ha sido patrocinador desde el inicio de la actividad en 2021.
Diversos analistas han señalado que esta edición posee una de las selecciones más maduras del festival hasta ahora. Este VI Festival Fine Arts Hecho en RD 2026 demuestra que la cinematografía dominicana ha madurado, rompiendo los moldes del pasado para atreverse a explorar el drama profundo, la ciencia ficción, el suspenso y la riqueza del cine documental.
La sexta entrega del evento representa, a nuestro juicio, la consolidación de las nuevas propuestas de la industria audiovisual, en especial en los géneros del drama autoral y el documental histórico, social y de arte. La dirección del VI Festival está a cargo de Zumaya Cordero.
La inauguración será el miércoles 27. ¿Qué más puedes hacerme?, dirigido por Félix Germán y protagonizado por Yasser Michelén, Marta González y Dalisa Alegría. Esa función es por invitación. El público podrá acceder por boletería al resto de la cartelera del día. La clausura, el miércoles 3 de junio, estará a cargo de La corta vida de las flores, un drama de Pablo Lozano con las actuaciones de Héctor Aníbal, Judith Rodríguez, Lidia Ariza, Yasser Michelén e Isabel Spencer. Hay grandes expectativas con esos dos filmes.
El jurado del evento es de primera calidad: lo preside Félix Manuel Lora, investigador del cine dominicano, docente y destacado critico, completado por Dahiana Acosta, Jeury Frías, Yoel Morales, Marc Mejía, Nolberto Batista e Ysidro García, quienes evaluarán las producciones participantes en categorías como mejor película, dirección, actuación, guion, documental y cortometraje.
El festival también mantendrá su espacio para nuevos talentos universitarios mediante la exhibición de cortometrajes realizados por estudiantes de Unibe, Pucmm, Unapec, Intec, Chavón y la UASD. De estos cortos nos ocuparemos más adelante.
Nuevos imperdibles
A continuación, presentamos una evaluación previsible de calidad cinematográfica basada en la trayectoria de los directores, los antecedentes de sus filmografías, los perfiles actorales y la naturaleza de los proyectos. No hemos visto ninguno de estos proyectos, pero nos apoyamos en información colateral. No es prestidigitación fílmica. Es intuición critica vestida de documentación de referencia.
Ficción
La batalla de los ángeles. Director: Félix Germán (quien tiene nada menos que dos proyectos en el evento, siendo el otro la cinta de apertura, ¿Qué más puedes hacerme?). Germán posee una trayectoria teatral y cinematográfica caracterizada por el rigor interpretativo, la dirección de actores y la densidad emocional. Sus proyectos suelen privilegiar conflictos humanos complejos y una puesta en escena cuidada.
La expectativa crítica es alta debido a su prestigio como guionista, su experiencia en el manejo de lo dramático y su capacidad para producir tensión, sintonizando con los criterios del cine de autor dominicano contemporáneo. Cabe destacar que fue el director de la cinta que rompió esquemas en materia de historia binacional con La isla rota (2018).
Se trata de un drama centrado en conflictos humanos y espirituales que enfrentan a varios personajes con dilemas morales en un contexto social tenso. La sinopsis indica que expone una violencia desenfrenada que se ha apoderado del mundo, donde una familia asume el encargo de portar el germen de la paz.
Las estrellas actuantes: David Maler, Lumi Lizardo, Víctor Ramírez, Vicente Santos, Wilson Ureña, Manuel Raposo y Camila Santana, entre otros.
Mi Les Paul. (Francisco Valdez), cineasta que nos entregó De pez en cuando (2014), protagonizada por Luis José Germán, la cual fue en su momento una potente luz de calidad autoral para la producción dominicana. Es uno de los realizadores jóvenes más interesantes del cine local reciente, habiendo llamado la atención por su sensibilidad independiente y buen manejo del drama íntimo, en el cual se presenta una relación con la música y la identidad artística, lo que podría favorecer un tono melancólico y generacional.
Actúan Sarah Casasnovas y Joaquín Ferreira, junto al debut delante de las cámaras del productor Fernando Santos, responsable de proyectos esenciales como Cocote, Olivia & Las Nubes, Kacimiro, Sugar Island y Tabula Rasa.
Lo que puede ser mañana: La invasión. (Óscar Evelio Gutiérrez): Uno de los proyectos más arriesgados del festival por aproximarse a la acción y, posiblemente, a la ciencia ficción, géneros poco frecuentes en la cinematografía nacional. Su valor puede residir más en la ambición visual y narrativa que en el acabado total. Es una película psicológica y de acción que gira en torno al síndrome postraumático de un soldado dominicano enviado a Irak.
Se trata de una cinta de acción bélica que debió haberse filmado cerca de 2024 o antes, debido a que cuenta con la actuación de Miguel Ángel Martínez, quien lamentablemente falleció el 23 de agosto de 2025. Esta producción ha de ser un justo homenaje a las cinco décadas de impecable trayectoria de este gran talento.
La ventana. Directores: Mario De Moya Fernández, Junior Cid, Reyvin Jáquez, Rafael Ernesto González, Miguel Núñez Ovalle, Cristian Urbáez y Edward Santos Batista. Es una película ómnibus; una obra colectiva con siete historias bajo un enfoque coral de perspectivas existenciales y psicológicas. Aunque este formato puede generar irregularidades narrativas, también suele regalar momentos de considerable interés visual y dramático. Es una película “pequeña” por provenir de directores que se estrenan, pero bajo cualquier yaguita nace un gran proyecto. No obstante, los jurados tienden a no reconocer materiales sin una estructuración centralizada. Las historias urbanas interconectadas observan las tensiones emocionales y sociales contemporáneas en Santo Domingo.
Un maldito lío (Mario De Moya). Se ofrece como thriller urbano. Aunque el género resulta muy atractivo, no existe todavía un historial crítico consolidado que permita prever una obra mayor, pero puede funcionar muy bien en ritmo y entretenimiento. Un conflicto inesperado desencadena una cadena de situaciones caóticas que transforman la vida de varios personajes. Existe cierta incertidumbre, ya que no se sabe mucho más allá de la escueta información que ofrece el bien diseñado programa de mano, aunque cabe señalar que el cartel del filme demandó muy poco esfuerzo a sus diseñadores y es bastante mejorable.
Sublime Gracia. (Fel Di Gargo) El festival ha dado entrada a esta producción emergente cuyo principal interés parece descansar en sus elementos espirituales y humanos. Parece ser una historia de redención y fe protagonizada por personajes enfrentados a pérdidas y reconciliaciones emocionales. Tiene un cariz de experimento inicial de cine y nos gustaría que tuviera una buena aceptación, aunque aparenta estar fuera de la categoría de los pesos pesados del evento.
El reparto incluye a Nathalia Herrera, Barliz Morales, Jehellin Durán y la periodista Mercedes Guzmán, periodista y cineasta detrás de cámara.
Entiérrenlo parado Ronni Castillo. El director de piezas memorables como ¿Quién manda? y Libélula). Su capacidad para transitar entre el cine comercial inteligente y el drama de autor con identidad propia lo coloca de forma consistente en el rango de alta factura. Esta propuesta es una comedia de situación de vocación popular. Siempre la cartelera del FFARD incluye un trabajo de este perfil; aunque alguna gente lo considere fuera de lugar, habrá que ver qué pasa con esta comedia que promete una excelente conexión con el público. Su fortaleza probablemente radique más en el entretenimiento y el humor local que en la búsqueda formal.
De su sinopsis, se deduce que plantea situaciones absurdas y humorísticas alrededor de un funeral y las tensiones familiares derivadas del evento. Es una propuesta que se sumerge en el realismo mágico o el humor negro de arraigo popular dominicano, explorando las dinámicas familiares, los rituales de la muerte y las cuentas pendientes. El título es pobre y sumamente directo y no se lo mandamos a decir con nadie.
Los documentales
El documental dominicano vive actualmente uno de sus momentos más fuertes, y estas producciones parecen alinearse con esa corriente de cine testimonial y de investigación social. Además de los ya recomendados Milvio (de Milbert Pérez) y Aquella primavera (de Mayra Poueriet), el VI FFARD presenta otras opciones de alto interés:
Más allá del humo. Mariel Aponte: El cine documental dominicano ha tardado en abordar el tabaco a pesar de su enorme importancia económica. Este es, hasta donde sabemos, el primero que gestiona la historia y el desarrollo del tabaco desde su siembra hasta su proceso de elaboración, enalteciendo la trascendente cultura del trabajo.
Aponte es una realizadora, guionista y productora audiovisual perteneciente a la nueva generación de documentalistas surgidos tras la expansión del cine independiente y la Ley Nacional de Cine. Estudió Comunicación Social con concentración audiovisual en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y ha evidenciado una notable carga de mensaje social en sus trabajos, tal como lo demostró en su primer documental profesional, Tierra, arroz y sudor (2018).
Bōru. (Rony A. Sosa) Es el primer estudio fílmico que expone la vinculación histórica entre Japón y la República Dominicana, una premisa sumamente interesante. El festival ha destacado el crecimiento del documental de memoria e identidad, y esta película parece insertarse perfectamente en esa línea estética.
Life is a Dream. (Alex Rodríguez). Un proyecto entre documental y ficción inspirado en la experiencia del artista plástico español Domingo Zapata. Explora los procesos creativos y existenciales relacionados con el arte, los sueños y la identidad. Este tipo de cine suele tener una gran recepción en festivales por su libertad formal, destacando visualmente y atrayendo al público cinéfilo.
El trabajo relata el viaje del artista al país para realizar un mural e intercambiar ideas con creadores locales. Nos permitirá ver en pantalla a figuras clave del arte y la gestión cultural como Freddy Ginebra, Gromcín Dominguez (https://www.instagram.com/cromcinarte/), Eduardo Álvarez Renta, Domingo Abreu, Xiomara Fortuna y Kilia Llano. Es un elenco “todas estrellas” que genera grandes expectativas. Es una pieza de alto interés para los amantes del arte plástico y estudiantes, constituyendo una verdadera clase de estética y compromiso social desde la pantalla, a pesar de contar con un cartel abstracto que parece diseñado solo para el creador, no para promoverse ante el público y transmitir su esencia.
La recomendación
Si quien ama la calidad del cine local, se deben priorizar los trabajos de Félix Germán, Pablo Lozano y Ronni Castillo, y otros proyectos pueden tener valor artístico con propuestas estéticas, íntimas y de autor; Francisco Valdez y Alex Rodríguez son las opciones ideales. Los documentales enfocan temas de valor social. Esperemos que estén a la altura de las expectativas.









