José Rafael Sosa
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PANAMÁ. La noche de gloria para el cine dominicano por el triunfo de Olivia y las nubes en la categoría de animación, la del sábado 9 de mayo en el Gran Teatro Tlachco del Parque Xcaret, ubicado en la Riviera Maya, México (en el estado de Quintana Roo), ya se inscribe en la historia del cine dominicano.
Aún resuenan los gritos de los dominicanos en el teatro y de la delegación periodística dominicana en la Sala de Prensa cuando se anunció el veredicto y se vio subir al escenario a un joven director como Tomás Pichardo Espaillat.
Ciertamente, tal cual han coincidido en general los medios impresos y digitales dominicanos, el triunfo de Olivia y las nubes (Tomás Pichardo Espaillat) ha sido histórico, sin precedentes, y marca la entrada al círculo de quienes ahora atesoran la estilizada estatuilla de los Premios Platino del Cine Iberoamericano.
Pero… tras la alegría, el alborozo nacional e incluso las felicitaciones de los directores con los cuales competía el proyecto, ¿por qué razones han ganado Olivia y las nubes?
Se trata –entendemos como crítico– del atrevimiento autoral, el trabajo artesanal de animación y la valentía del mensaje, factores que determinaron el éxito en los Premios Platino Xcaret 2026.
Su victoria como un “David” frente a los “Goliats” marca un antes y un después para el arte caribeño, demostrando que la sensibilidad y el riesgo artístico tienen un lugar privilegiado en la cinematografía global.
Olivia y las nubes representa, a juicio de la crítica nacional e internacional, la madurez artística de la animación dominicana. A diferencia de los proyectos familiares y épicos anteriores, esta es una obra experimental y de autor que ha implicado alejarse del camino al que nos tiene acostumbrada la facturación animada de Pixar y Disney, efectiva y perfecta, para optar por la experimentación artística e imprimir un sello estilístico distinto.
Una conversación con el director Pichardo Espaillat en el aeropuerto de Tocumen (Panamá) deja ver que este contador de historias asumió el reto de desarrollar un proyecto de animación distinto, diferente a lo que hemos tenido como industria audiovisual nacional. Un contador de historias que ya está enfocado en su próximo proyecto. Cuenta que el trofeo es un galardón para los cineastas dominicanos que emprenden caminos nuevos.
Viaja en clase económica, no persigue ser centro de la atención pese al logro histórico que acaba de protagonizar frente a la industria iberoamericana del cine.No se siente digno de tanto halago ante el éxito que protagoniza.
Habla despacio, viste ropa casual y sobre sus piernas su computadora MAC; teclea quién sabe qué, de seguro algo sobre su próximo proyecto, pero no nos atrevemos, por respeto, a preguntar qué trabaja.
Los Premios Platino del Cine Iberoamericano son organizados por la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales, la Federación Iberoamericana de Academias de Artes y Ciencias Cinematográficas y los institutos de cine de los 23 países iberoamericanos y de Latin Artist.
La cinta era la única compitió con: Decorado: Alberto Vázquez Inspirada en los grabados del siglo XIX para cuestionar la autenticidad de nuestras relaciones y el entorno. Ganó el Premio Goya y tuvo un recorrido impresionante por festivales internacionales como Cannes (Quincena de Realizadores); Soy Frankelda: Arturo Ambriz y Roy Ambriz, que expande el universo de la escritora fantasma en un formato cinematográfico de gran escala. Producida por Cinema Fantasma (estudio mexicano especializado en stop motion). Estilo: Stop motion de alta fidelidad. Apoyada por Guillermo del Toro y Kayara: (César Zelada y Dirk Hampel). Productores: Tunche Films (Perú) y Cool Beans (Países Bajos). Estilo: Animación CGI (3D). Trama: Sigue a una joven de 16 años que aspira a convertirse en una muchacha chasqui (mensajera del imperio inca)
Pichardo, un cineasta con más de 20 años de trayectoria colaborando en publicidad y producciones de colegas, dedicó un lustro a este proyecto artesanal. Su enfoque se alejó del estilo convencional tipo Pixar para profundizar en temas humanos esenciales: la vulnerabilidad y la memoria.
17 premios de Olivia y las nubes: En el BFI Festival de Cine de Londres, obtuvo el premio en la categoría “Sutherland Trophy (Mención Honorífica)”; · Festival de La Habana, categoría “Mejor Largometraje Animado”; Festival de Málaga, obtuvo el premio en la categoría “Biznaga de Plata al Mejor Largometraje Iberoamericano y Premio Escuelas de Cine a Mejor Película”; Filmfest Bremen, “Mejor Innovación Visual”; San Diego Latino Film Festival, “Mejor Largometraje”; Athens International Film And Video Festival, “Film House Award” y en el Stuttgart International Festival of Animated Film, “Animovie (Mención Honorífica)”.
En Festival Internacional de Cine en Guadalajara, “Mejor Largometraje de Animación Internacional”; Costa Rica International Film Festival, “Mejor Largometraje (Mención Honorífica)”; · En el ANIMATOR Festival, “Mejor Largometraje (Mención Honorífica)”; Festival de Cine de Trinidad y Tobago, “Mejor Largometraje de Ficción (Mención Honorífica)”; En el Hispanic Heritage Film Festival, “Mejor Largometraje (Mención Honorífica)”; Festival Internacional de Cine Rengo, “Mejor Largometraje Internacional de Ficción; En los Premios La Silla, “Mejor Animación”; · En el Lanterna Mágica Festival, “Mejor Técnica de Animación” y En Premios Platino 2026 , la película Olivia & las Nubes obtuvo el premio en la categoría “Mejor Película de Animación.









