Kabul/Islamabad.- La naturaleza del lugar alcanzado por los ataques aéreos de Pakistán en la periferia de Kabul se ha convertido en el epicentro de una guerra de versiones entre los talibanes e Islamabad, en el que podría ser el ataque más mortífero en la ofensiva de los vecinos del sur de Asia.

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Mientras el régimen afgano denuncia una masacre de más de 400 civiles en el Hospital Omid, un centro de rehabilitación de drogodependientes, Pakistán sostiene que el complejo era en realidad un arsenal insurgente de los grupos que busca eliminar.

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El enigma del ‘Camp Phoenix’

Pakistán afirmó este martes que su bombardeo durante la madrugada del lunes se dirigió contra el antiguo ‘Camp Phoenix’, una instalación que sirvió como base de entrenamiento para las tropas de Estados Unidos y la OTAN desde 2003.

“El Hospital Omid que el régimen talibán afgano afirma fue alcanzado se encuentra en realidad a varios kilómetros de distancia de Camp Phoenix, el depósito de municiones y equipo militar-terrorista que fue el objetivo preciso del ataque de anoche”, señaló la oficina de prensa del Ministerio de Información de Pakistán.

Sin embargo, tras la salida de las fuerzas internacionales en 2021, existen registros de las autoridades sanitarias afganas que sitúan en este punto un centro masivo para el tratamiento de adicciones con capacidad para 2.000 pacientes.

“Anteriormente se conocía como Phoenix y era utilizado por Estados Unidos, pero más tarde fue rebautizado como el Centro de Rehabilitación para Drogodependientes Omid”, afirmó a EFE el portavoz del Ministerio de Salud Pública afgano, Sharafat Zaman Amar.

Los registros de esta transición sanitaria por las autoridades afganas se remontan a más de una década “Les damos un buen afeitado, se duchan, se les proporciona ropa de invierno y reciben tratamiento”, explicó a los periodistas ya en 2016 el entonces ministro afgano de Salud Pública, Ferozuddin Feroz.

El factor polvorín

Para Islamabad, la prueba definitiva de que no era un hospital son las “detonaciones secundarias” registradas tras el impacto de su ataque. Según el ministro de Información, Attaullah Tarar, las llamas y explosiones en cadena confirman que se golpeó un almacén de armamento pesado del grupo insurgente TTP.

El Gobierno paquistaní insiste en que los talibanes han utilizado como “evidencia” una fotografía que data en realidad de mayo de 2023 y que la cuenta oficial de los talibanes afganos habría eliminado una de las primeras publicaciones sobre el ataque.

“¿Era este un vídeo creado con IA que no pudo soportar las múltiples verificaciones de datos a las que estaba sometido?”, se preguntó el Ejecutivo paquistaní. “¿Por qué una supuesta instalación de rehabilitación de drogadictos estaría ubicada junto a un depósito de munición letal en un campamento militar? Esto también sigue sin respuesta”, añadió Islamabad.

Escombros en Kabul

Las imágenes difundidas por el Gobierno de facto talibán y testigos en el terreno muestran una magnitud de daños devastadora. Por la mañana, el escenario era de escombros aplastados, mantas tapando camillas y pertenencias perdidas, y donde sigue la búsqueda de víctimas.

“Hubo explosiones muy fuertes y continuas. Al salir, el Centro de Tratamiento Omid había sido bombardeado”, relató a EFE Yousuf Khan Hotak, un residente del Distrito 9 de la capital.

Según los responsables del centro, unas 2.000 personas estaban recibiendo tratamiento en el momento del impacto, en un lugar en el que los talibanes insistieron que “no había presencia militar” cerca.

Verificar la tragedia

Las autoridades talibanas y organismos internacionales han coincido en describir el objetivo de las bombas como una instalación de uso hospitalario.

“El 16 de marzo, alrededor de las 21.00 horas en Kabul, un ataque aéreo llevado a cabo por las fuerzas militares de Pakistán impactó en el Hospital de Tratamiento de Adicciones Omid, un centro sanitario para la atención de personas drogodependientes”, declaró la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) en un comunicado. EFE