Nueva York. El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) se disparó este jueves un 8.51 % y cerró en 81.01 dólares el barril, su precio más alto desde julio de 2024 y su mayor salto en un día desde 2020.
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Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en abril sumaron 6.35 dólares con respecto al cierre anterior.
Esta subida se produce ante la amenaza de que la creciente guerra con Irán desatara convulsiones en la economía mundial.
En los mercados preocupa sobre todo la situación en el estrecho de Ormuz, el único paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, por donde circula el 20 % del crudo mundial.
El cierre de facto del Estrecho de Ormuz ha dejado atrapados a miles de barcos en el golfo Pérsico, obligando a los productores del Golfo a recortar drásticamente la producción y a las refinerías asiáticas a buscar suministros alternativos.
Los inversores consultados por The Wall Street Journal afirman que los mercados podrían seguir inestables hasta que los petroleros puedan volver a transitar con seguridad por el estrecho de Ormuz, liberando casi una quinta parte del suministro diario de petróleo y gas natural licuado.
Por otra parte, este mismo jueves Israel lanzó la duodécima oleada de ataques contra Irán, que se centraron sobre todo en objetivos militares -sedes militares, de la Guardia Revolucionaria y almacenes de armas, según el Ejército israelí- de Teherán.
La portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, aseguró este jueves que Israel y Estados Unidos siguen atacando objetivos civiles como escuelas, universidades y centros médicos.
Las cifras continúan siendo provisionales debido a las restricciones de acceso, la interrupción casi total de Internet y las dificultades para la verificación independiente sobre el terreno.









