Humberto Almonte 

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Analista de cine 

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Desde los principios de la humanidad, la belleza ha sido una aspiración fruto de conceptualizaciones aleatorias a partir de parámetros físicos. Por tanto, es sin duda una construcción social que ha evolucionado hasta convertirse en una obsesión para muchos en todas las épocas y lo muestra la nueva serie de Hulu / FX, que la sitúa en el caótico e hiperinformado mundo actual. 

Ryan Murphy y Matthew Hobson, sus creadores, se aproximan a las necesidades obsesivas por una estética física perfecta y deslumbrante de estos días con una mirada reflexiva e irónica, tomando acontecimientos como los traumas post pandémicos e insertándolos en géneros de tanta resonancia en los espectadores como la ciencia ficción y el horror corporal. 

La historia de esta Serie de TV (2026- ), se inserta en el mundo de la moda el cual se vuelve oscuro cuando supermodelos internacionales comienzan a morir de formas espantosas y misteriosas. Los agentes del FBI, Cooper Madsen y Jordan Bennett, viajan a París para descubrir la verdad. A medida que profundizan en el caso, descubren una enfermedad de transmisión sexual que transforma personas comunes en íconos de perfección física, pero con consecuencias aterradoras.

La dirección es de Ryan Murphy (Creador), Matthew Hodgson (Creador), Michael Uppendahl, Alexis Martin Woodall, Ryan Murphy, Crystle Roberson Dorsey , los guiones pertenecen a Ryan Murphy y a  Matthew Hodgson basados en el comic The Beauty de  Jeremy Haun y Jason A. Hurley.

El elenco lo componen Evan Peters, Anthony Ramos, Jeremy Pope, Ashton Kutcher, Rebecca Hall, Isabella Rossellini, Bella Hadid, Rob Yang, Lux Pascal Nicola, Peltz Beckham y Vincent D’Onofrio, entre otros. 

Aunque ciertamente se presenta el tema de la industria de la moda y de la belleza desde una óptica critica, al igual que a científicos o ningunos principios éticos o a multimillonarios envueltos en burbujas que lo separan de la realidad y los pinta como hambrientos de poder, dinero y pretensiones de inmortalidad. La serie va mucho más allá, sumergiéndose en el trasfondo social y existencial de los seres humanos. 

Ser bello y cómo serlo, he ahí la cuestión  

Cooper Madsen (Evan Peters) y Jordan Bennet (Rebecca Hall), son agentes del FBI asignados al caso de las muertes explosivas y sangrientas sin explicación pero no son los impolutos guardianes de la ley de acuerdo a la imagen que tiene la gente sobre los federales, ni saldrán del caso sin ser salpicados o golpeados por los mismos acontecimientos que investigan, todo ello muy en la línea de una larga tradición de investigadores y detectives del cinema noir o cine negro. 

La alianza de las corporaciones farmacéuticas, científicos brillantes y las castas de multimillonarios, forman parte de un guion que en algunas ocasiones avanza veloz como un tren bala, y en otras, con la parsimonia de una carreta del lejano oeste que te permite disfrutar el paisaje. Tal alternancia rítmica da como resultado la simbiosis perfecta entre los dos géneros en que se desenvuelve la historia. 

Entre tramas y subtramas, el mandamás tecnológico Bryan Forst, cuya corporación ha creado la droga Beauty, ve que al filtrarse el producto en la Dark Web y luego en la gente, su control y sus ganancias disminuyen, enviando a sus perros de presa encabezados por The Assasin (Anthony Ramos), un elegante y efectivo “hitman” o limpiador obsesionado con la música de Christopher Cross, a poner orden a sangre y fuego. 

A lo largo y ancho de la serie vamos viendo la presencia de supermodelos/actrices como Bella Hadid (Ruby) o Isabella Rosellini (Franny Forst), cuyas bellezas ominosas y proféticas cual sirenas homéricas  le dan a la historia una conexión creíble a la vez que elegante con el mundo de la moda, el diseño y el modelaje, al ser modelos con capacidad de actuación por un lado, y actrices que vienen del modelaje, por el otro. 

Lo actoral y las interpretaciones se mueven en unos tándems de una expresividad efectiva, pues la pareja de Evan Peters y Rebecca Hall como los agentes Cooper y Jordan, Anthony Ramos y Jeremy Pope como The Assasin y Jeremy o la de Ashton Kutcher e Isabella Rosellini como Bryan Forst y Franny Forst,  mantienen unos elevados niveles expresivos que transfieren a sus personajes potenciando su proyección dramática de cara al espectador. 

¿Lo bello es un virus de transmisión sexual?

Sin el trabajo meticuloso del diseño de producción de Marci Mudd, Kim Jennings e Ioannis Papadopoulos, la dirección de arte de Joseph Feld y un amplio equipo, la fotografía de Stanley Fernández y Jason McCormick, el edificio audiovisual diseñado para The Beauty, no hubiese alcanzado la elegancia y la sofisticación de una atmósfera tan inmersiva como la de este producto de Hulu / FX. 

The Beauty, serie creada por Ryan Murphy y Matthew Hobson, dentro de géneros tan complejos como la ciencia ficción y el horror corporal, apunta al deseo febril del ser humano por ese constructo social que es la belleza dentro de un mundo como el actual, cuya adoración por esa belleza física o el deseo de la eternidad de esa belleza no está lejos de ser comparada con una pandemia que azota a la humanidad, y en la serie, esta si salió de un laboratorio.