Alejandra Arredondo

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Austin.– Llevar ayuda humanitaria e insumos a Cuba por mar, a través de una flotilla, es una tarea que conlleva “riesgos políticos reales”, señaló en entrevista telefónica con EFE, y desde Roma (Italia), David Adler, coordinador general de la Internacional Progresista y uno de los organizadores de la iniciativa que busca zarpar el próximo mes hacia la isla caribeña.

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La iniciativa -en la que participan una coalición de grupos sociales y sindicatos- busca crear un “movimiento” de solidaridad en el continente con “el pueblo cubano”, y esto los lleva a enfrentarse “al país más poderoso del mundo”, relató el activista.

Estados Unidos aprobó el mes pasado una orden ejecutiva para imponer aranceles a cualquier país que provea de petróleo a Cuba, una isla ya ahogada por un embargo impuesto por Washington en 1962.

La bloqueo petrolero ha provocado un devastador impacto en el país caribeño, que afecta a los hospitales, los servicios públicos y la distribución de alimentos. Este viernes la ONU ya calificó las medidas de Washington de una violación a los derechos humanos.

 

Pregunta: ¿Qué representa la Flotilla ‘Nuestra América’ hacia Cuba y cuáles son sus objetivos principales?

Respuesta: Esta flotilla es más que una misión: es un movimiento. Nuestro objetivo es usar la movilización marítima para llevar ayuda humanitaria (alimentos, medicinas y suministros) y, al mismo tiempo, presionar a los Gobiernos para que cumplan con sus obligaciones bajo el derecho internacional. Buscamos romper el cerco contra Cuba y fomentar una diplomacia popular basada en la solidaridad.

Usted ha comparado la situación de Cuba con la de Gaza. ¿Por qué?

R: Estamos viendo como el asedio a Gaza, que priva a este pequeño territorio ocupado de acceso a alimentos y energía, luz y combustible, ahora se está aplicando a la isla de Cuba. Restringiendo cualquier tipo de acceso, incluso prohibiendo que su población tenga el combustible necesario para mantener la infraestructura básica y los alimentos para alimentar a sus familias. No podemos permitir que el la estrategia aplicada en Gaza se replique en ningún otro lugar del mundo. No podemos permitir que estas violaciones sistemáticas del derecho internacional se normalicen en nuestro sistema internacional.

Así como usted, algunas personas que participaron en flotillas hacia Gaza, también están involucradas en la misión. ¿Qué aporta esa experiencia?

R: Tenemos una coordinación muy estrecha con quienes preparan misiones hacia Gaza y muchos de sus miembros principales también están involucrados en la causa para la autodeterminación de Cuba. Van a proveer la experiencia técnica y náutica necesaria para sacar esto adelante.

¿Cómo ha sido la respuesta internacional desde que se lanzó la iniciativa?

R: Millones de personas en el mundo están viendo lo que ocurre en Cuba con indignación y desesperación. ¿Cómo es posible que EE.UU. pueda impulsar una política de castigo colectivo con consecuencias humanitarias tan obvias y evidentes para los padres y recién nacidos, para los ancianos y enfermos, para los hogares, para los hospitales, para las escuelas, y aun así quieran involucrarse?

¿Temen riesgos, dado el aumento de la presencia militar de EE.UU. en el Caribe?

R: Sí, existen riesgos políticos reales para las personas que participan en este flotilla, dada la agresión de EE.UU. hacia el pueblo cubano, en el Caribe y también sus esfuerzos por criminalizar los movimientos de solidaridad con Cuba. Debemos ser muy claros en que esta es una confrontación con el país más poderoso del mundo y debemos tener la claridad moral para defender la humanidad.

¿Han recibido alguna respuesta oficial del Gobierno de EE.UU.?

R: No de forma pública, pero esperamos reacciones negativas, especialmente de sectores republicanos y sus aliados. Lo irónico de todo esto es que uno de los argumentos que más se han dado para defender el embargo es que hay excepciones para la ayuda humanitaria. Nosotros vamos a seguir la ley y las normas de la Oficina de Control de Activos (OFAC). Pero aún así esperamos que inventen cualquier tipo de excusas para desacreditar la misión. EFE