La necesidad impostergable de fortalecer la prevención de la muerte súbita cardíaca y garantizar el acceso a desfibriladores fue el eje central del Primer Simposio “Muerte Súbita Cardíaca en la República Dominicana:
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Un llamado de alerta”, celebrado el pasado 19 de enero en el Auditorio de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), con la participación de expertos nacionales e internacionales y autoridades del sector salud.
El encuentro reunió a los doctores Eliany Mejía-López, Pamela Mason, Rohit Malhotra, fellows de la Universidad de Virginia (UVA), junto a un panel de líderes institucionales, con el objetivo de analizar la realidad de la muerte súbita cardíaca en el país y proponer acciones concretas para reducir su impacto.
Durante la jornada académica se presentó evidencia científica que demuestra que la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA) y la educación en reanimación cardiopulmonar (RCP) son intervenciones clave para disminuir la mortalidad cardiovascular prevenible.
Los especialistas alertaron que la República Dominicana se encuentra entre los pocos países de América Latina junto a Bolivia y Haití, que no cuentan con cobertura para desfibriladores, ni siquiera en escenarios de prevención secundaria, lo que limita de manera significativa la sobrevida de pacientes en riesgo.
En su conferencia magistral, la Dra. Eliany Mejía-López abordó las causas, implicaciones y desafíos que representa la muerte súbita cardíaca para el sistema de salud dominicano, subrayando la urgencia de políticas públicas basadas en evidencia.
Por su parte, la Dra. Pamela Mason, jefa de Electrofisiología Cardíaca de la Universidad de Virginia, expuso sobre el impacto de los desfibriladores y dispositivos de resincronización en la supervivencia, destacando la brecha existente en el acceso a estas terapias en el país.
El programa incluyó además la discusión de casos clínicos internacionales y locales, así como la presentación de investigaciones vinculadas a iniciativas comunitarias como Regálame un Latido, enfocadas en educación, prevención y ayuda a pacientes de alto riesgo a través de implantes de desfibriladores y resincronizadores, los cuales no están cubierto por nuestro catálogo del Plan de Servicios de Salud, y son de alto costo. Haciendo estas terapias que salvan vidas inaccesibles para las poblaciones más vulnerables.
Uno de los momentos clave del simposio fue el panel de discusión interinstitucional, en el que participaron el ministro de Salud Pública, Dr. Víctor Atallah; el presidente de SISALRIL, Lic. Miguel Ceara Hatton; la presidenta de la Sociedad Dominicana de Cardiología, Dra. Vizmary Pineda; presidente de la fundacion Heart Care Dominicana, Dr. Pedro Ureña; y representantes de fundaciones y organizaciones médicas, quienes coincidieron en la necesidad de cerrar la brecha en educación, acceso y cobertura de desfibriladores en el país.
Los expertos concluyeron que la implementación de una ley nacional de DEA en espacios públicos, la educación obligatoria en RCP, la cobertura de desfibriladores implantables según guías internacionales y la creación de un registro nacional de muerte súbita cardíaca son pasos esenciales para salvar vidas.
El simposio contó con el respaldo de la Universidad de Virginia (UVA), Medicina Cardiovascular Asociada (MCA), Heart Care Dominicana (HCD), UNIBE, Regálame un Latido y CardioPharm, reafirmando el compromiso del sector académico y médico con la salud cardiovascular de la población dominicana.









