NACIONES UNIDAS. El primer ministro de Trinidad y Tobago, Keith Rowley, urgió este jueves a controlar el contrabando de armas ilegales y hallar una solución «creíble» para la crisis que atraviesa Haití, durante su intervención ante la 78 Asamblea General de la ONU.
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«Nuestra capacidad de que nuestro destino llegue a buen puerto del desarrollo sostenible de aquí a 2030 se ve asolado por retos algunos existenciales, por ejemplo la proliferación y el uso de armas ilegales en nuestra sociedad», sostuvo Rowley.
En este sentido, recalcó que en Trinidad y Tobago se reportaron «más de 400 asesinatos violentos con armas este año» y por ello, exhortó a «atajar el comercio ilícito de armas ilegales» que «amenazan a nuestro sentido de la seguridad y a la democracia de los estados».
Del mismo modo, hizo hincapié en la necesidad de hallar una solución para la crisis de Haití y mostró su apoyo a enviar una misión internacional que estaría encabezada por Kenia y contaría también con efectivos de Bahamas y Jamaica.
«Exhortamos a la comunidad internacional a que colabore con Haití para lograr una solución creíble a su actual crisis que garantice que su pueblo no quede atrás», subrayó Rowley.
«Las Naciones Unidas aquí reunidas debemos dar prioridad a autorizar que haya asistencia externa, la que Haití necesita desesperadamente», dijo el mandatario, agregando que «Haití merece paz, Haití merece prosperidad, Haití merece progreso, Haití merece sostenibilidad y Haití necesita que intervengan las Naciones Unidas ahora».









