5 de junio día del desarme

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Por Kelvin Jiménez

El gobierno dominicano que preside Luis Abinader lanzó la Estrategia Integral de Seguridad Ciudadana que contempla el plan de desarme por la paz, luego de su posposición (6 de mayo) fue anunciado para iniciar el 5 de junio del año en curso.

En lo particular me llama poderosamente la atención el título “por la “paz” porque parecería que la sociedad dominicana está sumida en una contienda bélica, guerrillas urbanas, pandillas como las que controlan las principales ciudades haitianas o, en su defecto, tenemos grupos insurgentes como en Paraguay que tiene el ejército del pueblo paraguayo (EPP).

En ese tenor, aún existe el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en México, mientras que, en Colombia, luego de los acuerdos de paz en el 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional se convirtió en la principal guerrilla del país. Cabe destacar que coexisten grupos criminales con gran poderío armamentístico con el Clan del Golfo, un reducto de los  paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC); y los remanentes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru en Perú.

Son muchos los esfuerzos que se realizan en aras de la paz en estos países latinoamericanos como Colombia, donde las FARC entregaría unas 7,000 armas en la primera fase del acuerdo, sin embargo, nuestro país no vive esta triste y penosa situación, por lo que el título del plan resulta exagerado y fuera de contexto.

La concentración de esfuerzos en materia de armas gira en nuestra perspectiva en cinco aspectos que son Haití, mercado ilícito desde los Estados Unidos, narcotráfico, delincuencia común que ataca policías para despojarlos de sus armas y el mercado mundial.

En cuanto al vecino país recordar la resolución 1542 (30 de abril 2004) del Consejo de Seguridad que creó la Misión de Estabilización en Haití (MINUSTAH)que el mandato de la misión comprendió -entre otras medidas- la “asistencia al Gobierno de transición, en particular a la Policía Nacional de Haití, mediante programas amplios y sostenibles de desarme, desmovilización y reinserción para todos los grupos armados, incluidas las mujeres y los niños asociados con esos grupos, así como mediante medidas de seguridad pública y control de armas”.

Terminado su mandato en todo lo referente al control policial, el desarme fue un total fracaso. En la actualidad, la unión entre gobierno y pandillas -que cuentan con un arsenal de armas- la parte oriental de la isla constituyen un mercado ilícito importante para ellos, de igual forma como lo es para la economía dominicana los mercados comerciales que operan en la frontera.

En el otro aspecto está el vínculo entre la diáspora dominicana y sus familias residentes en el país, no solo con las remesas, sino la gran cantidad de envíos de artículos por empresas shipping como uno de los canales por medio del cual son introducidas de contrabando en barcos y aviones una gran cantidad de armas, de acuerdo a declaraciones de las pasadas gestiones en Interior y Policía.

Sin dudas, una de nuestras principales preocupaciones es el narcotráfico. Esta actividad es consustancial al negocio ilegal de las armas y van de la mano con la expansión de los carteles de las drogas.

En los barrios cuentan con todo un arsenal para transportar, cuidar la mercancía y vigilar los puntos de drogas y, por supuesto, para seguridad personal y territorial para quienes se dedican a traficar sustancias controladas.

El cuarto punto muestra lo siguiente: el día 6 del mes en curso el sargento Eddy Valenzuela de 42 años fue interceptado y los atacantes le realizaron nueve disparos para despojarlo de su arma de reglamento. El dato más relevante es un reportaje que precisa que desde el 2015 hasta marzo de 2018 cayeron a manos de la delincuencia 144 uniformados para despojarlos de sus armas de fuego y celulares.

En el quinto elemento: la firma encuestadora Small Arms Survey estima que, a la fecha, el valor anual del comercio de armas ligeras ronda los 1,1 billones de dólares, siendo el valor estimado del comercio no declarado 872 millones. Estos datos son solo una aproximación del tráfico ilícito de armas de fuego en la economía mundial.

Consideramos que resulta extemporáneo y fuera de lógica lanzar un plan de desarme sin contar con una estrategia acorde a nuestra situación actual y realidad social, además de redundar porque la ley 631-16 en su artículo 5 numeral 17 reza lo siguiente: “El MIP implementará políticas encaminadas a concienciar a la ciudadanía a no portar o tener armas de fuego ilegalesa la entrega voluntaria de armas de fuego, e implementará proyectos de sensibilización ciudadana para la prevención de la violencia armada, según lo establezca el reglamento de aplicación de la presente ley”.

Y en su artículo 95 versa sobre la recolección de armas: “El Ministerio de Interior y Policía (MIP) establecerá un mecanismo periódico para la recolección de armas en manos de la población civil. Las personas que, en el marco de este mecanismo, voluntariamente entreguen al MIP armas de fuego, municiones, partes o accesorios en su posesión según las especificaciones establecidas previamente y aún sin licencia, serán inimputables por porte o tenencia ilegal de armas de fuego según los términos definidos en la presente ley”.

Invitamos a las autoridades a retomar el proyecto de ley que crea el sistema nacional de inteligencia; en su artículo 38 lo define como el conjunto de órganos que dirigen y ejecutan coordinadamente actividades de información e inteligencia, a fin de enfrenar cualquier amenaza que afecte la seguridad nacional.